EMBED

popgif

En 2013 llegó el vídeo social al móvil gracias a Vine. En 2014 llega la remezcla. Dos nuevas aplicaciones nos permiten jugar a ser VJs con nuestro teléfono y sofistican esta nueva forma cada vez más expresionista de comunicación interpersonal hipster que llamamos "mandar un gif animado".

La primera es Sympler, que, como su nombre indica, permite samplear imágenes de forma muy sencilla al ritmo de la música que elijamos. Podemos usar las canciones (sin DRM) que tengamos guardadas en el móvil, nuestras fotografías y vídeos o también usar las de la librería por defecto, que nos dan una idea de qué quieren los creadores de la aplicación que hagamos: pinchar imágenes con nuestro pulgar al ritmo que nos pida el cuerpo o la música, y después guardar el vídeo resultante o compartirlo en las redes sociales. Aquí una demostración:

SYMPLER - Demo (Short) - July from Alexander Kane on Vimeo.

La segunda es Pop y es obra de los creadores de Zeega, la aplicación web que permitía editar vídeo interactivo al principio (era una plataforma pensada para narrativas tipo webdoc) pero que más tarde se decidió por explotar el potencial expresivo de remezclar gifs animados. Pop permite hacer esto mismo, superponer dos gifs de forma que tocamos la pantalla podemos ver el segundo en el momento que queramos, y así hacer una edición en directo de jugando a hacer este loop dual hasta que nos cansemos. La idea es ofrecerle a la gente una nueva forma de comunicarse usando gifs y crear un nuevo hábito que sea «hacer pop», confiando (quizá demasiado) en que «when you pop, you can't stop».

Pop - Remix the world from Pop on Vimeo.

Más allá de que estas aplicaciones puedan tener éxito o no, o se popularicen fuera de la burbuja del SXSW y el entorno de start-ups de Williamsburg o San Francisco, sí apuntan una misión interesante: facilitar la remezcla audiovisual en directo y poner su lenguaje al alcance de la muchachada propietaria de smartphone. Veamos qué sale de ahí y si, como pasó con Vine, los usuarios se apropian de estas herramientas para construir nuevos géneros y discursos. O si, por el contrario, estas apps se quedarán en el intento de institucionalizar el juego espontáneo de decirnos cosas a golpe de vídeo y de gif.

 

 

Leave a Reply