Los Memes de Yanis Varoufakis

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A ver, es una evidencia, Yanis Varoufakis tiene el aspecto del malo de la película. Todo el mundo lo ve, la red se ha llenado de Memes que lo corroboran. En el más generoso de los casos ha sido el pseudoautista capitán Spock. En la mayoría, el Walter White de Breaking Bad o un Lannister de Juego de Tronos, el antihéroe, el protagonista en la escalada del mal. Malo, pero protagonista al fin y al cabo.

Que sea representado a través de personajes conocidos por su maldad es habitual. Anomalía es que sea representado como el antagonista, como el terror que amenaza al protagonista. Nosferatu. La sombra terrible sobre la bandera de la Unión Europea, fundido encadenado con la bandera griega. Esta vez el vampiro no nace de las pesadillas de Alemania nación, viene de una tierra lejana para vampirizar los recursos económicos que con toda bondad los bancos alemanes habían prestado al pueblo griego. Pesadillas.

El miedo ha cambiado de bando. Si el miedo ha cambiado de bando es porque se han construido nuevas subjetividades: de ellos ahí arriba, de nosotras aquí abajo. Con el miedo en el otro bando, los personajes se han desplazado de lugar. Nosotras producimos las pesadillas ahora, dibujando los bocetos de una nueva hegemonía. Y los memes de internet son síntomas privilegiados de estos bocetos que tardarán bastante menos en ser terminados que un cuadro de Antonio López. Porque se dibujan en común.

 

En los próximos días empezaremos a publicar los contenidos teóricos generados a partir del taller Micronarrativas Audiovisuales: comprender y practicar Memes, Vines y GIFs animados. Stay tuned!

#spainwtf o por qué lo importante no es que sea falso, sino que sea verosímil

 

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Ayer circulaba por redes sociales esta imagen de Rajoy presentando un acto en FITUR. La imagen contiene los elementos perfectos para viralizarse: política, humor y…remezcla. Al tratarse de  una imagen manipulada, pronto varias páginas webs como Gonzoo o Genbeta se apresuraron en documentar el fake. Incluso Gaby Castellanos (muy conocida en el mundo del social media)  escribió un post aleccionando sobre cómo contrastar la información

Resulta interesante lo escandaloso que suele resultar un fake. Cada vez que se descubre una mentira (como en este caso, una manipulación visual) siempre está el que corre raudo y veloz para matizar que «no es verdad». Porque…¿por qué se ha viralizado esta imagen? Sabemos que hay gente que ha reenviado la imagen creyendo que era «real», que efectivamente Rajoy y su equipo habían publicado una imagen en la que se dejaba leer SpainWTF sin siquiera hacer una broma. Y luego sabemos que hay personas que aún sabiendo que «no era real», han decidido reenviarla por lo gracioso de imaginar que podría ser verdad. En ambos casos hay algo en común: la imagen no parece inverosímil.

Es decir, Rajoy es un presidente que ha salido a dar declaraciones en una pantalla de plasma. Es un presidente que ha negado múltiples y aparentemente evidentes casos de corrupción. De alguien que vive instalado en el fake como forma de comunicación pública,  no parece extraño esperarse casi cualquier cosa. ¿Qué es más inverosímil? ¿Esta imagen de Rajoy o el hecho de que hayan negado todo lo que tenía que ver con una contabilidad B? Esa es la cuestión.

Así que en vez de aleccionar sobre lo que es real o lo que es fake y en vez de pensar que vivimos tan estupidizados que no somos capaces de contrastar una fuente, quizás deberíamos preguntarnos cómo es que en España tenemos un gobierno tan de coña que esta imagen nos parece verosímil.

6 preguntas sobre remezcla

Hace unos meses le escribí un email a Kirby Ferguson. Hacía tiempo que quería hacerle una entrevista. Me sorprendió con la única respuesta que no esperaba: «Lo siento, ya no concedo más entrevistas sobre Everything is a Remix, estoy centrado en mi nuevo proyecto». Me quedé tan cortado que no supe qué hacer. Pero el otro día, mientras me desahogaba por Twitter, me daba cuenta de que lo más justo con lo que hice es compartirlo en abierto y que quede archivado o en espera de activar alguna conversación de alguien que sí considere relevante seguir pensando sobre remezcla. Y digo esto porque a veces da la sensación de que no hay debate sobre la remezcla. Tan solo constatar que la remezcla existe y ya está. Ahí van las preguntas.

  1. Considerando la decadencia del sistema de los derechos de autor y la propiedad intelectual basada en la idea de Copyright, pero al mismo tiempo, imaginando un mundo exageradamente utópico, ¿cómo sería un sistema en el que tuviéramos que agradecer a cada precursor de cada idea en la que se ha basado otra y por tanto haciendo una especie de viaje permanentemente hacia detrás en busca de la referencia de la referencia de la referencia…? Algo así como unos créditos infinitos donde hubiera que llegar hasta Platón o incluso hasta las Pinturas Rupestres -incluso si no sabemos quiénes las pintaron, pero seguro que tenían una licencia CC-BY-.
  2. Da la sensación de que Kirby Ferguson consiguió sintetizar su principal teoría entre la Cultura y la Remezcla: «Todo es una remezcla». Yo tiendo a definir la Remezcla de dos maneras: la remezcla como un sistema operativo cultural y la remezcla como metodología, como una herramienta para deconstruir y reconstruir imaginarios sociales». Por lo tanto, si «todo es una remezcla»…¿qué es la remezcla, entonces? Si la cultura evoluciona porque está basada en la remezcla (y en procesos meméticos, virales, etc.), ¿por qué distinguir «remezcla» como un objeto separado? ¿Existe cultura que no sea remezclada, acaso?
  3. ¿Podríamos decir también que la remezcla es un concepto nuevo para definir algo muy viejo (dado que los samples siempre estuvieron ahí, incluso si no los llamábamos así)?
  4. Kirby Ferguson explicaba en el tercer capítulo de su serie («The Elements of Creativity«) que en términos de autoría, las grandes empresas ocultan los procesos previos que generan sus productos para proteger sus negocios. Pero al mismo tiempo, el Capitalismo es el más feroz free-rider que conocemos, que continuamente re-integra cualquier forma de vida que forme parte de su sistema. Por lo tanto, ¿no deberíamos estar preocupados acerca del hecho de que las grandes empresas y la industria cultural establecida tomen la remezcla como una moda y de nuevo oculten lo importante (que en mi opinión sería la desigual distribución de recursos y la injusticia social que ello conlleva?
  5. Kirby Ferguson dijo una vez que creó la serie de «Everything is a remix» porque mucha gente trataba el plagiarismo como un escándalo. Si es un hecho que creamos colectivamente, ¿cómo explicar la invasión de «marcas personales» que tenemos en las redes sociales? ¿Realmente creemos en un futuro en el que realmente asumiremos con radicalidad lo que implica la cultura libre y la creación colectiva?
  6. Hay quiénes consideran que una remezcla entre Britney Spears y Pitbull es entretenimiento y que para que una remezcla sea política debe tener un posicionamiento crítico y debe querer transformar una realidad social. Hay quiénes por el contrario consideran que el acto en sí de remezclar ya es político (por ejemplo, el technobrega es analizado como fenónemo socio político en el documental «Good Copy – Bad Copy» porque genera una economía al margen de la gran industria dado que muchos pequeños productores reutilizan sin permiso música mainstream). ¿Cuál es tu posicionamiento?

Y con este post espero contribuir al debate sobre la remezcla para complejizarlo y para aprender colectivamente sobre este tema que tanto me obsesiona.

Sympler y Pop: remezclando vídeo desde el móvil

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En 2013 llegó el vídeo social al móvil gracias a Vine. En 2014 llega la remezcla. Dos nuevas aplicaciones nos permiten jugar a ser VJs con nuestro teléfono y sofistican esta nueva forma cada vez más expresionista de comunicación interpersonal hipster que llamamos «mandar un gif animado».

La primera es Sympler, que, como su nombre indica, permite samplear imágenes de forma muy sencilla al ritmo de la música que elijamos. Podemos usar las canciones (sin DRM) que tengamos guardadas en el móvil, nuestras fotografías y vídeos o también usar las de la librería por defecto, que nos dan una idea de qué quieren los creadores de la aplicación que hagamos: pinchar imágenes con nuestro pulgar al ritmo que nos pida el cuerpo o la música, y después guardar el vídeo resultante o compartirlo en las redes sociales. Aquí una demostración:

SYMPLER – Demo (Short) – July from Alexander Kane on Vimeo.

La segunda es Pop y es obra de los creadores de Zeega, la aplicación web que permitía editar vídeo interactivo al principio (era una plataforma pensada para narrativas tipo webdoc) pero que más tarde se decidió por explotar el potencial expresivo de remezclar gifs animados. Pop permite hacer esto mismo, superponer dos gifs de forma que tocamos la pantalla podemos ver el segundo en el momento que queramos, y así hacer una edición en directo de jugando a hacer este loop dual hasta que nos cansemos. La idea es ofrecerle a la gente una nueva forma de comunicarse usando gifs y crear un nuevo hábito que sea «hacer pop», confiando (quizá demasiado) en que «when you pop, you can’t stop».

Pop – Remix the world from Pop on Vimeo.

Más allá de que estas aplicaciones puedan tener éxito o no, o se popularicen fuera de la burbuja del SXSW y el entorno de start-ups de Williamsburg o San Francisco, sí apuntan una misión interesante: facilitar la remezcla audiovisual en directo y poner su lenguaje al alcance de la muchachada propietaria de smartphone. Veamos qué sale de ahí y si, como pasó con Vine, los usuarios se apropian de estas herramientas para construir nuevos géneros y discursos. O si, por el contrario, estas apps se quedarán en el intento de institucionalizar el juego espontáneo de decirnos cosas a golpe de vídeo y de gif.